Los abrasivos de resina preparan la superficie de las piezas de joyería para la etapa final del proceso de acabado. Su función es lograr el máximo alisado de la superficie antes de que, en la última fase, se obtenga un brillo espejo. Los colores de los abrasivos varían según su poder de abrasión. Los abrasivos de color negro son los más agresivos y se utilizan para el desbaste grueso; a continuación, los verdes se emplean para el desbaste preliminar; los azules para el desbaste fino; y los abrasivos de color blanco son los más delicados y tienen una función de alisado. Los abrasivos de color rosa, en cambio, son de un tipo diferente: se utilizan exclusivamente en vibradores circulares para piezas delicadas y sustituyen todo el proceso de preparación de la superficie previo al pulido.