Electropulido
Descubre uno de los métodos de pulido de joyería más avanzados tecnológicamente.
El electropulido es un proceso electroquímico que consiste en la utilización de corriente eléctrica y un electrolito con la concentración adecuada para eliminar impurezas e imperfecciones de la superficie del metal, logrando así una mayor reflectividad.

El electropulido es un proceso delicado y preciso que suaviza la superficie del metal eliminando únicamente las pequeñas irregularidades. Esto permite obtener un acabado perfectamente liso y brillante, sin dañar la estructura de la pieza. Solo se pulen las zonas que sobresalen microscópicamente, logrando así un brillo uniforme y deseado en toda la superficie.
El electropulido en joyería ofrece varias ventajas claras:
- el proceso de pulido es muy rápido: de 15 a 40 minutos
- pulido uniforme tanto de superficies abiertas como de zonas de difícil acceso
- pulido seguro de piezas filigranas y con geometría compleja
- pulido sin redondear los bordes
- proceso fácil y rápido de realizar
- recuperación sencilla del oro tras el proceso

Para llevar a cabo el proceso se utilizan electropulidoras, en las cuales las piezas se colocan en ganchos recubiertos de titanio que actúan como ánodo, y se sumergen en un electrolito con la concentración adecuada, al que se añade un aditivo que facilita la desprendencia de las partículas de metal de la superficie y actúa como portador. Según el peso de las piezas, en la máquina se ajustan los valores apropiados de voltaje y corriente, y las piezas se someten a un proceso de varios minutos o decenas de minutos, tras el cual deben enjuagarse y secarse cuidadosamente.

